Pintura con témpera

Pintura con témpera

3 marzo, 2011

La témpera es un medio para pintar semejante a la acuarela. También se la conoce como gouache.

Para otorgarle su carácter opaco se le agrega blanco de cinc o talco industrial, lo cual permite que se apliquen capas de color claro, sobre capas de color oscuro, lo cual no ocurre con la acuarela que es transparente.

La témpera es adecuada para dibujos, efectos de trazo seco, empastes de colores.

Su aglutinante es la goma arábiga, aunque las témperas modernas pueden emplear aglutinantes plásticos.

Los artistas del siglo XVIII empleaban técnica mixta de acuarela con gouache, para lograr zonas de mayor solidez y potenciar los colores.

 

Características de la pintura con témpera:

Es una técnica de gran poder cubriente debido a su opacidad. Se diluye en agua y posee colores espesos.

Para su aplicación se emplean soportes y pinceles semejantes a los que se utilizan para aplicar la acuarela. Aunque también se utilizan algunos pinceles de pelo de cerda, que son más fuertes que los usuales de pelo de buey. La témpera admite sin problemas pinceles sintéticos.

Para dar brillo a la pintura con témpera pueden emplearse barnices al agua.

Este medio es idóneo para la pintura de paisajes, retratos, bodegones, y admite todos los estilos por su parecido con el acrílico y el óleo.

Una precaución que debemos tomar al pintar con témperas, es la de pintar en capas crecientes, o sea, la capa inferior debe ser más aguada que la que le sigue y cada una debe ser más espesa que la anterior. Esto se debe a que este medio se diluye muy fácilmente con el agua. Si superpusiéramos dos capas aguadas, se fusionarían ambas en lugar de superponerse.

A pesar de las desventajas, el resultado de la pintura con témpera es de similar calidad al que obtendríamos pintando con pintura acrílica.

Para proteger el soporte (papel o cartón) contra la humedad, es necesario enmarcarlas con vidrio.

Las témperas se presentan comercialmente bajo varias formas: frascos de cristal, de plástico, tubos, pastillas. La más conveniente es la presentación en frasco, por su facilidad de uso, pero las de tubo son mejores para guardarse.

 

Algunas técnicas para pintar con témpera:

Veladura: se pinta una capa de color y se deja secar. Se cubre con una capa de otro color no demasiado diluido (puede cubrir sólo una parte del color anterior). Deben verse ambos tonos, uno sobre otro.

Superposición: es semejante a la veladura, pero las capas deben ser espesas para que la superior cubra a la inferior sin dejar que se vea.

Degradado: se pinta la mitad de la superficie deseada de un color, empleando la pintura espesa, luego se añade agua de a poco para aclarar el tono y se sigue pintando hasta completar la superficie o figura.

Salpicado: esta es una técnica semejante al puntillismo. Empleando un cepillo dental. Se impregna con un poco de pintura diluida en agua y se frota con el dedo, de forma de producir salpicaduras sobre el papel u otro soporte.

Para utilizar la témpera es más efectivo pintar en varias capas para evitar las resquebrajaduras que tendrían lugar en caso de hacer un empaste con la pintura. También se puede utilizar una imprimación como base, lo cual evitaría las resquebrajaduras.

Para lograr efectos más emotivos, se puede aplicar la témpera con espátula, tal cual sale del pomo.

Hay (1) comentarios:

  1. andrea

    16 de marzo de 2012

    ¡Que chulo el dibujo de arriba!Me gustaría conocer la persona que lo ha echo. :)

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